
Aquella tarde era demasiado peligrosa, los finales de las calles terminaban en la oscuridad, había una tormenta tremenda; ella se echó a llorar como una loca, no aparecía nadie, sentía que no tenía salida. Las voces malvadas la perseguían, cada vez lloraba más, se preguntába el qué debía hacer para salvarse de aquella jodida tarde, ella echó a correr... nadie más la volvió a ver.
¿No volvió a saber nada más del mundo?

4 comentarios:
Qué artistas estás hecho :)
[Pedazo de comentario... xd]
Esos agobios son lo peor que te puede pasar una tarde, sobre todo cuando esperas a alguien y no aparece.
Hay que hacerla reaccionar. No está sola. Y sobre todo tiene que aprender que para ver un arco iris ha de soportar la tormenta.
Buen texto, Coco.
Te quiero pequeño.
Es buenísimo el texto, corto pero con una idea bien clara.
¿Continuarás? :)
puede que algún día soleado se levante y salga,
creo que todo son rachas,
y aunque ella desapareciera sin intención de volver, la eterna oscuridad puede resultar monótona y aburrida, por mucho que se refugie de algo.
te sigo (:
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